Investigadores demuestran en ratones que el consumo de grasa saturada engorda menos si se hace ordenadamente


20 de Mayo 2013

(EUROPA PRESS). El grupo de investigación, coordinado por el profesor de la Universidad CEU San Pablo, Mariano Ruiz Gayo, ha demostrado en ratones que el consumo de grasa saturada engorda menos si se hace de una manera ordenada.

Concretamente, el objetivo de esta investigación, financiada por el Ministerio de Economía y Competitividad a través del Plan Nacional I+D+I y que durará hasta el 2016, ha sido caracterizar la influencia del ritmo circadiano de la ingesta en el desarrollo de la obesidad.

Para ello, Ruiz Gayo y su equipo han estudiado el paralelismo que hay entre la distribución de las comidas en ciclos de 24 horas y el desarrollo de obesidad. De esta forma, han descubierto que este tipo de dietas desajusta el patrón de las comidas de forma que los animales abandonan su conducta ‘normal’ –una ración al principio de la noche y otra al final– para pasar a comer pequeñas cantidades repartidas a lo largo de todo el día.

Además, la alteración de la conducta alimentaria ocurre de forma paralela a un aumento del peso corporal que conduce al desarrollo de obesidad. Y es que, cuando a los ratones se les obliga a seguir un patrón de comida ‘ordenado’, los animales pierden peso, aunque la composición de su dieta siga siendo la misma.

Asimismo, en este estudio los investigadores han analizado también las variaciones circadianas de expresión de genes y actividad de enzimas implicados en el mantenimiento de los ritmos circadianos y del metabolismo energético.

Por tanto, esta investigación, llevada a cabo íntegramente en ratones, pretende dar soporte bioquímico a la influencia, ya conocida, de los desórdenes del ritmo circadiano de la ingesta como una de las causas de la obesidad humana. El desarrollo de terapias conductuales y, eventualmente, farmacológicas pasa necesariamente por el conocimiento de estos aspectos.