Entrevista con el Dr. Joel Coronel Reyes

La lesión de ligamento cruzado anterior en los niños es cotidianamente subestimada, con repercusiones a largo plazo, señala el cirujano ortopedista, Dr. Joel Coronel Reyes.

Como responsable del Módulo de Rodilla del Hospital General de León y miembro del staff del Hospital Médica Campestre, el Dr. Coronel Reyes alerta a padres e instituciones sobre el correcto manejo de estas lesiones en los niños:

“Muchos minimizan ciertas lesiones en los menores con la creencia de que estos tienen un esqueleto aún inmaduro y por tanto con menos tendencia a dañarse. Los riesgos a una lesión de este tipo han incrementado ya que actualmente es más frecuente que la población infantil realice deportes de contacto o que requieren saltos y giros como puede ser el fútbol, basquetbol, fútbol americano, skateboard, entre otros.”

Esta lesión se presenta comúnmente cuando la rodilla hace un giro y el pie se mantiene en su posición. Los pacientes normalmente relatan que les “tronó” la rodilla e inmediatamente ésta comienza a hincharse y existe molestia al caminar. Los más común es que en primera instancia, al pequeño se le aplique algún antiinflamatorio y hielo en la zona; posteriormente se envía a casa donde algunos padres llegan a aplicar remedios caseros o recurren a la atención médica empírica.

Lo que sucede al ocurrir este golpe o torcedura, es que el giro inesperado daña el ligamento cruzado, encargado de darle estabilidad a la rodilla. Una mala atención a esta lesión puede perpetuarla a largo plazo, causando microtraumatismos y originando subluxaciones que pueden a su vez lesionar estructuras cercanas como los meñiscos o inclusive el cartílago; degenerando la vida útil de la rodilla de manera temprana y provocando una inestabilidad secundaria que puede reestringir incluso la movilidad en la vida cotidiana.

Lo correcto es acudir ya sea a urgencias o consulta médica para hacer una valoración acorde a la lesión y descartar cualquier consecuencia grave. En caso de confirmarse el diagnóstico, se pueden recetar medicamentos, rehabilitación y en ocasiones una reparación quirúrgica para reemplazar el ligamento.

Actualmente, las tasas de éxito respecto al tratamiento van del 75 al 95% y solamente un 8% de los casos presentan complicaciones. En general, los pacientes que reciben un buen diagnóstico y atención, pueden retomar enteramente sus actividades cotidianas e incluso las actividades deportivas a largo plazo.

“Aconsejo que cualquier lesión de rodilla no se subestime, siempre busque atención calificada y oportuna. Evite sobre todo manejos caseros o empíricos ya que está en juego la correcta función de su rodilla. No debemos olvidar que es una estructura muy importante y va ligada a la calidad de vida integral del paciente a largo plazo.”- concluye el Dr. Coronel Reyes.