Según la Organización Mundial de la Salud, cerca del 50% de nosotros no nos tomamos las medicinas correctamente, mientras que más del 50% de los fármacos se prescriben, dosifican o venden de forma inapropiada.
Esto no sólo puede tener consecuencias horribles para los pacientes, sino que cada año cuesta millones a los proveedores de atención sanitaria.
Así que una tecnología que ayude a evitar estas situaciones podría resultar ser lucrativa.
De acuerdo con Proteus, la respuesta está en una pastilla que envíe un mensaje o inclusive un tuit cuando llegue al estómago.
Esto no es ciencia ficción, a pesar de que la empresa muy apropiadamente comparte su nombre con el de Proteus, la embarcación microscópica que con valentía fue a donde ninguno de nosotros había ido antes, dentro del cuerpo humano, en una película de culto de los años 60 llamada «El viaje fantástico» (Fantastic Voyage).
La clave está en un pequeño sensor digerible que puede estar metido en una pastilla.
El fluido iónico es el ácido del estómago. Se crea suficiente voltaje para alimentar el sensor, que se comunica con un pequeño parche que lleva el paciente, que además registra los signos vitales, el movimiento y el sueño.
Este parche envía todos estos datos a una aplicación que vive en la nube. Se le puede acceder a través de un teléfono inteligente, una tableta o una computadora, y programar para que mande una alerta a la familia, cuidadores o profesionales de la salud que indica que la pastilla ha sido tragada.
Esto es particularmente importante cuando el tiempo es crucial o donde saltarse unas dosis significa que el medicamento dejará de funcionar.

«Efectivamente, cuando tragas una de nuestras medicinas digitales dirá ‘hola, estoy aquí, soy Novartis, soy Diovan de 1,2 mg, vengo de la planta número 76, mi número de lote es el 12 y soy la pastilla número 2′», cuenta Thomson.

La aplicación también puede hacer un seguimiento a los efectos del fármaco, si la dosis prescrita es la correcta o si sencillamente no está funcionando.

bbc.co.uk